viernes, 18 de mayo de 2012

Encuentra la paz


Además de varias sesiones en Barcelona y Sevilla, un año más -y van siete- he vuelto al Encuentro de Directivos del Instituto de Estudios Cajasol. Compartí taxi de regreso a Santa Justa con la encantadora Susana Roza, que también había participado en el Encuentro y que presenta el telediario matinal de TVE1. En el trayecto me preguntó cómo era posible ser feliz y mantener la calma y el ánimo en este marasmo de noticias negativas que cada día nos parecen abocar al fin del mundo (la prima de riesgo por encima de los 500 puntos, la Bolsa en caída libre...).

Cuentan que en la Italia renacentista un príncipe de la Toscana ofreció un gran premio al artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Cientos de artistas llegados de toda Europa se presentaron en el palazzo del noble con sus obras. El príncipe observó todas las pinturas pero sólo dos le llamaron la atención realmente.

La primera presentaba un verde y fresco prado con un lago muy tranquilo, que como un espejo, reflejaba las plácidas montañas que lo rodeaban. Sobre estas se encontraba un cielo inmensamente azul. Todos los que miraron los cuadros tenían claro que esa obra reflejaba la paz perfecta.

La segunda pintura también tenía montañas. Pero eran escabrosas y abruptas. El viento agitaba salvajemente las ramas de los árboles, y desde el cielo gris plomizo caía un brutal aguacero con rayos y truenos. Una enorme cascada generaba un violento salto de agua. Nada parecía pacífico allí, pero el rey había detenido su mirada en un pequeño detalle. Tras la cascada había un pequeño arbusto que crecía en una grieta de la roca y en ese arbusto había un nido en el que un pajarito se encontraba plácidamente mirando el espectáculo de la naturaleza.
 
Sin dudarlo más, el príncipe escogió esa pintura y explicó: "Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas o sin dolor. Paz significa que a pesar de estar en medio de todas estas cosas, exista calma y serenidad dentro de nuestro corazón.”
 
Aún en medio de la tormenta que azota estos tiempos que nos ha tocado vivir, es posible vivir en paz y serenos. No dejes de luchar por conseguirlo. 

2 comentarios:

Jorge Tejero dijo...

Muy buena reflexión. Te paso un ensayo que hice con algunos de clase...
http://vivirdeprimeramano.blogspot.com.es/2011/12/la-paz-en-el-mundo.html

Susana Roza dijo...

Gracias, Carlos, por la mención. Creo que nada pasa por casualidad y tus palabras en nuestro traslado a la estación de Santa Justa en Sevilla me ayudaron para hacerme algunos planteamientos que hasta ahora no había considerado en serio. En resumen: ¡ el futuro es de los valientes ! Muchas gracias. Un abrazo.