Esta semana además de en Zaragoza, Pamplona y Sevilla he tenido una sesión internacional. Estuve en Lisboa en la Sales Meeting de Molnlycke Healthcare. Qué bien lo pasé con François Salmon y sus chicos. Además de unos buenos profesionales muy interesados en mejorar sus competencias y habilidades, sobre todo eran un equipo de excelentes personas. Frente a la desembocadura del Tajo, donde descargaba un potente temporal, mantuvimos profundas y claras conversaciones sobre cosas tan interesantes como la educación de los hijos, el valor del sacrificio, el sentido espiritual de la vida... en la cena que siguió a la sesión de trabajo.
El jueves por la mañana a primera hora volaba desde allí a Sevilla para tener una divertida sesión con el equipo de Recursos Humanos de Cajasol con su Director General, Juan Salido Freire, a la cabeza. Mi vuelo era el TP764, de TAP Portugal, operado en un pequeño RJ145 en el que volé solo. 30 asientos, 50 minutos de vuelo y un solo pasajero. Yo.
Tras el embarque comenté a las azafatas que me sabía de memoria las voces de seguridad que dan a lo largo del vuelo, así que podían ahorrárselas, y fue delicioso volar solo y en absoluto silencio hasta la vieja Hispalis.
Cuentan que un visitante de un monasterio de clausura encontró sacando agua del pozo a uno de sus monjes y le preguntó: "¿Qué aprendes tú en tu vida de silencio?". El monje, dando un tirón a la cuerda de la polea y haciendo subir el cubo hacia la superficie le dijo: "Mira al fondo del pozo, ¿qué ves?".
El viajero se asomó al brocal del pozo y dijo "No veo nada". El monje se quedó inmóvil y en silencio y, después de un rato, dijo de nuevo a su visitante: "¡Mira ahora! ¿Qué ves?". El visitante obedeció: "Ahora me veo a mí mismo en el espejo del agua".
El monje le explicó: "Ya ves. Cuando meto el cubo en el pozo el agua está agitada. Sin embargo ahora el agua está tranquila. Así es la experiencia del silencio. El hombre se descubre a sí mismo".
Encontrar momentos de silencio no nos suele resultar fácil. Tenemos muchas cosas pendientes por hacer y además el ruido lo llevamos como muy dentro de nosotros, como si formara parte de nuestra intimidad, de nuestro propio ser. Quizá el silencio nos resulte molesto porque nos invita a ver nuestro interior, nuestra verdad más profunda, a descubrirnos a nosotros mismos, y a menudo ocurre que ese descubrimiento no es agradable.
¿Te atreves a un rato de silencio?

10 comentarios:
Qué tal Carlos,
Veo que has empezado el año como lo terminaste, con mucho y gratificante trabajo, me alegro.
Respondiendo a tu pregunta, yo sí me atrevo con el silencio. Tuve mi primera, yo al menos la considero así, experiencia de silencio el pasado puente de la Concepción. Estuve 5 días viviendo el silencio que te ofrece el Monasterio de Santa María de Sobrado de los Monjes (Sobrado, Santiago de Compostela), fue para mí toda una experiencia: uno se conoce más, se escucha más, piensa en lo importante de la vida, piensa en la suya, en lo que quiere hacer, su proyecto personal -acababa de leer tu libro, jajaja-, en las virtudes y las miserias que uno tiene, etc.
Sin duda una experiencia, la del silencio, muy gratificante y que le recomiendo a todo el mundo. visitar el Monasterio de Sobrado, también.
Un abrazo,
Juan Pablo
Gracias Juan Pablo por tu comentario.
Este año además, siendo Xacobeo hay que ir a Santiago. Al monasterio de Sobrado o no, pero el abrazo al Santo es obligatorio.
Como siempre, extraordinario Carlos.
Si hay algo que me resulta complicado es estar en silencio, el fin de semana pasado, con una nevada en Mendillorri de las que no te dejan salir de casa, disfrute en un paseo por la mañana de unos minutos de silencio...., como si la nieve frenara todos los sonidos, fue un momento muy bonito, simplemente disfrutando del silencio.
Pero dar el paso que comentas, aun queriendo, me asusta un poco, no sé, como si me fuese a faltar algo, aun así a veces creo que necesito ese estado de silencio.
Un abrazo
Gracias Jose. No te de miedo. En el silencio también se disfruta... ¿qué tal un paseo por las desiertas playas -en estas fechas- de las Landas, o de Biarritz?. Olvidarte de todo, y pensar en lo importante.
Seguro que lo consigues!
Hola Carlos; magnífica metáfora. El silencio es algo que yo uso mucho, pero no lo había verbalizado así. Con tu permiso pienso utilizarla en algunas de mis formaciones.
Esta mañana cuando me dirigía hacia la oficina, en la radio decía el doctor D. Enrique Rojas que es imprescindible realizarse 3 preguntas en el más absoluto SILENCIO...1)¿Cómo me veo, qué pienso de mí? 2)¿ Cómo me ven los demás,qué imagen doy a los demás? 3) ¿ Quién soy YO realmente?
Enhorabuena por el libro, mi hermano te hizo una reseña en su blog y lo he recomendado a mas de 10 personas ya, esperemos vernos pronto.
Un abrazo!
Muchas gracias JD por tus palabras. Lo que aquí escribo es de libre disposición, faltaría más, así que si te sirve a tí, cógelo, y si crees que va a servir a otros, adelante también.
A ver si conseguimos conocernos!. He visto tu web pero no se muy bien donde "localizarte" físicamente.
Gracias Jose Luis. Rojas es un maestro. Ah!, y seguro que nos vemos. El fin de semana del 24de Abril "toreo" por primera vez en Jaén...
Hola Carlos, Soy Rafael Fabios, uno de los asistentes al Sales Meeting de Molnlycke H.C. de Lisboa. Aunque quise charlar una momento contigo para agradecerte el buen rato que nos hiciste pasar, al final entre unas cosas y otras, no lo hice.
Unicamente agradecerte la sesión tan agradable e interesante que me hiciste pasar. Si vienes a Córdoba alguna vez, no dudes en avisarme, pues me gustaría volver a verte y saludarte.
Mi dirección de correo es: rafabios@hotmail.com
Un saludo
Rafael Fabios
Hola RAfael
Mil gracias por tu comentario. De verdad que disfruté muchísimo en la sesión, y eso es señal de que vosotros también. Tomo nota de tus coordenadas y cuando pase por Córdoba (hoy he toreado en Sevilla) te avisaré, sin duda, y nos vemos.
Un fortísimo abrazo y a darle fuerte al Mepitel!
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