viernes, 25 de julio de 2008

Desde el MBA de Huelva



Esta semana he seguido acumulando puntos Iberia Plus. Una de las sesiones que más ilusión me ha hecho ha sido la clausura del MBA de la Universidad de Huelva. Mi amigo Javier González de Herrera, que ahora trabaja en Prescal, se había encargado de la coordinación del mismo y no dudó en proponerle a Francisco Aguado, el director del MBA, mi sesión como broche del curso.

La cosa debió levantar expectación en Huelva porque hasta el Rector de la Universidad, Don Francisco Martínez López, un tipo absolutamente encantador, asistió a la sesión.

En otro de los vuelos de la semana, con salida en Valencia, conocí a Félix Fuster. Félix también se graduó en un MBA, pero en este caso en CESTE, en Zaragoza, y en el año 2003. Al terminar el MBA, igual que harán algunos de los chicos y chicas onubenses que conocí, decidió echarle valor, apostar, arriesgarse y trabajar por retomar el negocio familiar que había cesado su actividad unos años antes. Aristóteles dice en la Ética a Nicómaco que “los hombres nos hacemos valientes haciendo actos de valor”, y Félix decidió hacerlo.

El padre de Félix tenía una alpargatería en Castellón: Félix Fuster. Félix Jr diseño un primer plan estratégico para retomar la producción y consolidar el mercado nacional con una misión muy clara: hacer las mejores alpargatas del mercado de forma artesana.

Félix fue capaz de reinventar un negocio extinguido y llevar el mismo timón que en su momento llevó su padre pero de una manera diferente, más adecuada a los tiempos actuales. Sigue utilizando conceptos exitosos heredados de su padre como la excelencia del producto (artesano, cosido a mano, con los mejores materiales, natural…), el canal de distribución tradicional especializado (tiendas de calzado, camiserías, sastrerías… de gama media-alta) y una atención y calidad de servicio excepcional.

Pero tuvo la ocurrente y brillante idea de vender alpargatas por Internet. Centrando sobre todo su venta al mercado exterior. A través de su web www.espadrillesfromspain.com es capaz de llevar alpargatas a cualquier punto del planeta. Su padre se jactaba de que Dalí compraba sus alpargatas y Félix jr. se enorgullece de que Iñaki Urdangarín calce unas Félix Fuster en sus vacaciones en Mallorca o de que desde este año sus alpargatas están en los escaparates de las tiendas más de moda de California.

En el mundo todo es cuestión de valor, de trabajo, de esfuerzo, de marcarse objetivos ambiciosos, incluso aunque parezcan imposibles de alcanzar. Como dijo Goethe: “si tomamos a los hombres tal y como son, los hacemos peores de lo que son; si los tratamos como si fuesen lo que debían ser, los convertimos en lo que pueden llegar a ser”.

Alguno de los chicos de Huelva me preguntó "¿Y no te dio miedo emprender, trabajar por tu cuenta, no depender de un jefe o de una multinacional?"... Pues claro que me dio. Como le dio a Félix, y como le da a cualquiera que emprende.

Hoy escribo esto desde Las Palmas de Gran Canaria, donde he venido a la boda de mi amigo Javier Pérez que conocí hace años en una sesión aquí. En la bahía de Las Palmas se rodaron los exteriores de la película Moby Dick. En ella, Starbuck, el capitán del ballenero dice: “no quiero en mi barco a ningún hombre que no tenga miedo a una ballena”. Pues eso. Valor.

Ah!. Yo este verano también llevo unas Félix Fuster... y del número 49, que no es fácil de encontrar.

viernes, 18 de julio de 2008

Preparando las vacaciones



Esta semana ha sido muy viajera. Ha terminado en Alcázar de San Juan (Ciudad Real), dando una conferencia para los Secretarios y Directores Jurídicos de las Confederaciones de Empresarios de las distintas provincias de Castilla La Mancha.

Félix Peinado, el Secretario General de la Confederación de Empresarios de Castilla La Mancha, me conoció en una sesión que impartí en Febrero para la Asociación de la Empresa Familiar de esa comunidad en Toledo. Le gustó mucho, y me pidió que clausurara con una de mis intervenciones dos días de trabajo interno. Lo pasamos en grande y conocí a gente estupenda.

En el viaje de vuelta conozco en Barajas a Vernon. Un joven keniano (no keniata) licenciado en Económicas por la Nairobi University y Doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Entablamos una agradable y enriquecedora conversación sobre asuntos teológicos (el Cielo, los Angeles, el demonio, el limbo...) y me cuenta que en Noviembre se ordenará sacerdote en Roma. Vernon tiene unos 30 años. Nació en Kisumu, muy cerca de la frontera con Uganda. En aquella zona domina la tribu de los Luo, que vinieron desde el Nilo a asentarse junto al Lago Victoria. Me cuenta que los Luo "viven de pez", vamos, que son pescadores.

Y esto me recuerda el dicho "no sólo de pan vive el hombre", y por tanto "no sólo de management vive el directivo".

Muchos estamos contando los días para irnos de vacaciones. A mí todavía me queda una semana de dar clases y otra de recibirlas. Pero para ir preparando las maletas le pido a mi amigo Javier Cercas, que vive en Granada, y se dedica a la crítica literaria que me aconseje algunos libros que puedan ser interesantes para este verano. Literatura normal, no especializada, pero de la que podemos sacar y extraer cosas muy interesantes para nuestro quehacer como directivos.

Ahí van sus recomendaciones para cultivar la mente estos días de descanso:

El primero que me viene a la cabeza y que está más en la línea del Management es el clásico "Los siete hábitos de la gente altamente eficaz" de S. Covey.

Quizá sea bueno leer alguna biografía de personas que encarnen todas o algunas de las cualidades que se esperan en un líder: saber afrontar crisis y superar dificultades ("Puertas de fuego" de Pressfield), saber adaptarse a la realidad del terreno ("Fouché", de Zweig), imperio sobre los demás ("Napoleón", de Gallo), audacia, imaginación, paciencia, integridad en el uso del poder ("Tomás Moro", de Vazquez de Prada), capacidad de ser querido ("Tiberio", de Marañón). Todas estas virtudes y más están en uno de los mejores guiadores de personas que han existido en el S.XX, Juan Pablo II (véase al respecto la biografía de Weigel).

El deporte es cuna de virtudes, y algunos libros de esta temática nos pueden ayudar a desarrollar algunas. Así, nos recomienda "L'Alpe D'Huez", una novela de Javier García Sánchez y "Locos por el Tour", del periodista Carlos Arribas. Ambos son interesantes para amantes del ciclismo, que no se cuantos quedarán visto lo que está pasando en el Tour de Francia este año.

En cuanto a novelas nos aconseja dos: "La hoguera de las vanidades" de Wolfe, llama la atención sobre todo lo malo del mundo yuppie y "Los restos de día" de Ishiguro, nos advierte del peligro de estar excesivamente atados al pasado y a las tradiciones.
Aún así en casi todas las grandes novelas hay cosas aprovechables para el mundo empresarial: "Los hermanos Karamazov", "El Señor de los Anillos", "Guerra y paz", "Los Buddenbrook", "El Conde de Montecristo" (un prodigio de planificación, constancia e imaginación).

Por último, y para los que busquen textos más clásicos, podrá disfrutar y aprender mucho sobre el hombre y sobre cómo responder ante las actuaciones de los demás y ante las circunstancias externas a nosotros: "Meditaciones" de Marco Aurelio, "Oráculo manual" de Baltasar Gracián y los "Ensayos" de Montaigne. También resulta clarificador pero algo más denso "En torno al hombre", del profesor Ayllón.

viernes, 11 de julio de 2008

Los Pilares de la Felicidad. Bernabé Tierno



Aprender a conocernos y saber con qué recursos contamos y cómo aprovecharlos al máximo es la propuesta de Bernabé Tierno con la que pretende ayudarnos a buscar la felicidad. Nadie nace feliz. Todos aprendemos a serlo, y desde luego este nuevo libro de Bernabé es una fantástica y amena guía para conseguirlo.

Con un lenguaje cercano, un ritmo trepidante y plagado de anédoctas y ejemplos, el Psicólogo madrileño nos explica la importancia de mantener el equilibrio en cinco dimensiones humanas que para él son fundamentales: la física; la psíquica; la afectiva; la ética; y la social.

A partir de ahí nos presenta 10 pilares sobre los que debemos trabajar para iniciar nuestra andadura en pos de la ansiada felicidad:

1) Amor: Amate a ti mismo y a los demás. La felicidad sin amor es imposible.
2) Humor: Alegría, júbilo, risas en el rostro y en el alma son garantía de felicidad y salud.
3) Empatía: Todos necesitamos un segundo corazón a nuestro lado que nos acompañe en los momentos de felicidad y en los momentos de abatimiento por el sufrimiento.
4) Sabiduría: Supone armonía, coherencia y disfrute de lo cotidiano.
5) Libertad: Todos debemos poder vivir según nuestra propia elección y ser responsables de nuestros pensamientos y actos.
6) Salud: El bienestar físico es fundamental para que nos sintamos a gusto. La salud tanto física como mental, depende de cómo nos cuidamos.
7) Motivación: Tener una razón para vivir. Como decía Nietzche "el que tiene un porqué encuentra un cómo".
8) Autocontrol: El hombre que permite que las circunstancias, las personas o las cosas controlen su vida no es un hombre pleno.
9) Valentía y Voluntad: Decisión y coraje para actuar a pesar de los miedos. Hay que ser capaz de vencer el "miedo al miedo".
10) Grandeza de Espíritu: Nos ayuda a ser capaz de seguir gozando de la propia vida cuando las cosas se ponen feas, incluso cuando la vida parece que nos ha dado la espalda.

En definitiva, una guía práctica, amena y sumamente recomendable para disfrutar debajo de la sombrilla... No cabe duda de que el mundo sería mucho mejor si cada uno de nosotros se planteara las cuestiones imprescindibles para alcanzar la felicidad.

lunes, 7 de julio de 2008

¡Viva San Fermín!



A todos mis amigos de Pamplona, a todos los que pasen por allí, y a todos los Fermines que conozco: ¡¡VIVA SAN FERMIN!!

viernes, 4 de julio de 2008

Humildad, humildad y más humildad



Los que nos dedicamos "al espectáculo" corremos el riesgo de morir de éxito y dejarnos llevar por el orgullo que nos lleve a pensar que somos los mejores y que somos superiores a los demás. Una vez pasados los difíciles tragos de los comienzos, del riesgo, de las dudas, es fundamental dominar el momento del triunfo y del aplauso; hay que seguir adelante sin arrogancia, con un enorme respeto por la gente y haciendo un continuo autoexamen.

Mi vida complicada, llena de viajes, cenas de negocios, aviones nocturnos... no me permite seguir casi ningún programa de televisión. Esta semana en Sevilla, he compartido un proyecto de coaching en Ghesa Andalucía con Blanca Valero. A Blanca le conocí en mi época de Iter Consultores, aunque ella estaba en la oficina de Barcelona. Cuando el árbol de Iter fue perdiendo sus hojas ella fundó Argavan Consulting. Y el martes en Sevilla vimos juntos Operación Triunfo.

De esta edición habré visto tres programas y no completos. Reconozco que me llegó al alma esta interpretación del Downtown de Petula Clark de una Virginia que recordaba a Gilda.



Cuando el jurado dicta su sentencia y da feedback a los alumnos, ocurrió esto:



Blanca me contó que es algo habitual. Que ante las críticas de Risto Mejide, muchas veces voraces y que hacen disparar la audiencia de la cadena, los alumnos se mofan, pasan de él o se lo toman a cachondeo, poniéndolo a caer de un burro a lo largo de la semana siguiente. Coincidí con Risto una vez en un evento. No me cae ni bien ni mal. Siempre he pensado que lo siniestro es siniestro, y lo es por algo. Que los ogros viven en cuevas, a oscuras y les gusta el negro. Y por algo será. Además ¿qué voy a decir yo de un tipo que publica un libro titulado “Pensamiento Negativo”?.

En cualquier caso, y pese a la dureza de alguno de los comentarios del jurado -mucho más duros serán los de los fans cuando salgan de allí- la actitud de los alumnos ante el feedback es descaradamente impresentable. Y más todavía, la complicidad de algunos de los profesores.

El filósofo catalán Balmes, en El Criterio nos presenta tres utilidades de la humildad, que son perfectamente asumibles en el mundo de la empresa:
- Nos da a conocer el límite de nuestra fuerza
- Nos impide exagerar nuestras cualidades y pensar o actuar con un complejo de superioridad
- Nos avisa que no hay competencia pequeña

Escuché una vez a Sergi Arola en el IESE. He de reconocer que cuando entré en la sala no tenía mucho interés en sus palabras. Creía que todo esto de la cocina creativa y demás era puro marketing. Su barbita de cuatro días, sus tejanos, su camiseta negra y su chupa de cuero todo muy a la moda "progre" me lo confirmaban. ¡Cuanta razón tiene la Biblia al decir: "no juzguéis y no seréis juzgados"!. Salí conmovido por las palabras de aquel hombre. Tome nota de este fragmento de la sesión:

"Cuando alguien después de una cena en la que ha probado el menú más sofisticado, se deshace en halagos y te repite, como despedida, que eres el mejor, que no hay nadie capaz de repetir lo que tu haces, es importante rebajar eso que oyes, como mínimo a la mitad y no pensar como un pavo real: `Tiene razón, conmigo se rompió el molde. Soy un crack´. Ahora, si en una mesa -que de todo ocurre- un tipo con aspecto de no tener ni idea de lo que es la cocina de autor te llama para pedir explicaciones porque el sabor de aquel plato le parece infumable, y te suelta dos o tres impertinencias, no se te ocurra pensar, y mucho menos decir, que es un ignorante, y que tipos como él no se puede esperar otra opinión. Hay que agradecer las críticas de verdad y dar cancha a todos los clientes si quieres aprender cada día. Eso no es debilidad, sino la base de la fortaleza y de la capacidad de ir siempre a mejor, de enderezar el rumbo".

Sólo San Agustín, que para algo es Santo, lo pudo decir mejor en sus Sermón 69: "Si quieres ser grande, hazte pequeño; si quieres construir un edificio que llegue hasta el cielo, piensa primero en poner el fundamento de la humildad. Cuanto mayor sea la mole que se trata de levantar y la altura del edificio, tanto más hondo hay que cavar el cimiento. Y mientras que el edificio que se construye se eleva hacia lo alto, el que cava el cimiento se baja hasta lo más profundo. El edificio antes de subir se humilla y su cúspide se erige después de su abajamiento".

Que alguien se lo diga al director de la academia... o le tendré que nominar.

martes, 1 de julio de 2008

El suicidio. Algo para reflexionar



En la prensa de ayer pudimos leer que la modelo kazaja Ruslana Korshunova, de 20 años de edad, se había quitado la vida saltando por la ventana de su apartamento en Manhattan.

Tengo algunos amigos de la infancia que también se quitaron de en medio y siempre me ha sorprendido que alguien pueda llegar a ese límite. ¿Qué tiene que pasar por la cabeza de alguien para decidir dejar de disfrutar de las maravillas de este mundo?. ¿Qué sólo se tiene que estar?.

Soy católico practicante y pecador, claro. Creo en la vida eterna y en que como decía Santa Teresa esto es "una mala noche en una mala posada". Pero de momento -hasta que el de arriba decida lo contrario- prefiero seguir disfrutando de estas posadas que ya habrá una vida eterna entera para disfrutar de los hoteles de cinco estrellas.

Decido leer un poco más sobre el tema y me encuentro con este dato demoledor. En España en 2005 (que es el último año del que hay datos disponibles a través del Instituto Nacional de Estadística) 3.381 españoles murieron por suicidio, mientras que los fallecidos por accidente de tráfico (tanto en carreteras como en vías urbanas, y hasta 24 horas después de haberse producido el accidente) ascienden a 3.332.

Las previsiones no son nada optimistas, porque la cifra sigue creciendo anualmente a un ritmo más o menos estable del 4% desde el año 2000. No es un hecho exclusivo de España. Es más, nuestro país es un privilegiado en esto. Los países nórdicos superan la decena de millar de fallecidos, y en Japón se acercan a los 30.000.

Siendo contundente el dato de las muertes, todavía es más fuerte -si cabe- conocer que detrás de cada suicidio consumado ha habido nueve tentativas. Esto quiere decir que 27.000 compatriotas durante el año 2005 intentaron quitarse la vida. La plaza de Toros de las Ventas se quedaría pequeña para acogerles a todos.

¿Hacia donde estamos caminando? ¿A ver si va a ser verdad lo del Colapso Tecnológico que contaron los chicos de Atapuerca? Pensemos en algún amigo que puede estar pasándolo mal por algo (la pérdida de un familiar, un revés profesional, un mal momento económico...) y hagamos algo por él. Una llamada, una visita, una cerveza...

Cambiar este dato está en manos de todos. La DGT no puede conducir por tí, pero tú puedes ayudar a tus amigos.